Veréis, nisiquiera sé un motivo concreto que me llevara a recrear esta situación , nisiquiera yo misma sé el por qué de los a veces contradictorios, estados anímicos.
Nunca fui alegre del todo, digamos que sólo cuando fue el resultado de una explosión interna de momentánea felicidad, y aun así ''mitad y mitad''. Pero, adentrándonos más en el tema, continúa la maldita sensación que me atormenta cada día llamado Domingo, de hecho, siendo sincera, si en algún momento de mi vida existió el motivo de este desencadenamiento de 'malestar' contínuo, en este preciso día, ya, ni me acuerdo, es curioso que algo tan simple se vuelva misteriosamente automático, y que rebote en mí en forma de una rotunda negatividad que acaba empapando todo movimiento.
Mírame, mírate! el límite es el cielo!
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